lunes, 3 de diciembre de 2012

¡Educar para ver la tele!


Ya que en el anterior entrada nos hemos adentrado a hablar de los llamados programas telebasura y de  lo que pueden influir éstos sobre la educación de los más pequeños, he decidido tratar un poco sobre qué cosas podemos hacer para que nuestros niños vean la televisión de manera racional y cómo hacer que desarrollen actitudes para ello.

Está claro que debido a que la televisión ha avanzado mucho, ahora todos los miembros de la familia solemos pasar mucho tiempo frente al televisor. Pero quizás, es más notoria la influencia que ésta tienen sobre la educación de los más pequeños de la casa, ya que están en una etapa en la que absorben conocimiento de todo lo que les rodea, y hay que tener cuidado con lo que ven en la televisión.

Son muchos los problemas que pueden surgir si los niños pasan mucho tiempo frente al televisor: que copien actitudes y vocabulario nada ejemplar para su educación al ver programas sin ningún tipo de intención educativa, que sustituyan sus horas de estudio, deporte y descanso por horas de televisión, lo cual puede llevar a que pierdan el ritmo de sueño, desarrollen obesidad mórbida al estar parados tanto tiempo, pierdan capacidad de concentración, etc.

Para evitar esto, no se trata de prohibirles ver la televisión, ya que no queremos que el niño se sienta desplazado del resto de sus iguales porque no ve la televisión; sino de saber racionalizarla y enseñarles a ver programas que les puedan enseñar cosas nuevas, y a saber elegir qué cosas ver.
Por ello, los adultos tendremos que ser los primeros en consumir una tele de calidad. Se trata de dar ejemplo a nuestros hijos, nietos, hermanos, alumnos…

Otra cosa que tendremos que hacer es marcar unas horas en las que puedan ver la televisión o un tiempo,  construyendo un horario junto con ellos para que aprendan cuando podrán ver la televisión, y eligiendo los programas más adecuados para su edad y su educación.

Pero a su vez enseñándoles que ver la televisión no es la única forma de pasar un rato de ocio, y fomentando que salgan al parque para que hagan ejercicio y se relacionen con otros niños.

Y también ayudarles a procesar la información que aparezca en la televisión para enseñarles a interpretarla y descartarla.

Es decir, lo que debemos hacer es enseñarles cómo, cuándo, cuánto y el qué ver de la televisión, teniendo en cuenta que su consumo conlleva muchos aspectos negativos, pero sin olvidar aspectos positivos que pueden ser buenos para su aprendizaje, como que la televisión permite:
-           acercarnos y conocer otras realidades, lugares, culturas;

-          tener experiencias y sensaciones que no podríamos tener de otra manera, como ver un concierto de música o la retransmisión de un partido de hockey (cosas que pueden despertar la curiosidad de los niños y que quieran llevarlas a cabo ellos);

-      adquirir conocimientos con la ayuda de imágenes, sonidos, etc. (por ejemplo, a través de los documentales, o programas educativos de inglés).

A continuación te dejo un enlace a un artículo donde podrás encontrar más información sobre el consumo racional de la TV, y otro de la Revista Comunicar con una publicación muy interesante sobre la "educación de la mirada".


Y aquí te dejo un vídeo que intenta concienciar a los peques de lo que ocurre si ves mucho la televisión.